• Aprender gramática

    by  • 8 octubre, 2010 • Contenidos del curso • 3 Comments

    Para el aprendizaje de la gramática no es imprescindible su enseñanza explícita. Cuando un hablante no recibe una docencia explícita de una segunda lengua, pero la aprende en los contextos naturales en los que se aprende la primera (en el trabajo, el comercio, la calle, en sus relaciones sociales, viendo la tele, etc.), puede llegar a adquirir una competencia comunicativa completa en esa lengua, pero suele hacerlo con algunas incorrecciones de gramática, vocabulario, fonética, etc. Sin embargo, esto demuestra que puede aprenderse una lengua extranjera sin el apoyo explícito de la gramática; las personas que la aprenden mediante su uso en situaciones de comunicación natural consiguen dominar intuitivamente gran parte de las reglas gramaticales de la nueva lengua y aplicarlas correctamente; aunque no puedan hacer alarde de un conocimiento declarativo, ni falta que les hace, como tampoco a la mayoría absoluta de los hablantes de su lengua materna.

    Ahora bien, por otra parte, la enseñanza de la gramática puede representar una gran ayuda para un aprendizaje más efectivo de la lengua extranjera, las personas que siguen algún tipo de enseñanza aprenden más deprisa las reglas de la gramática y consiguen finalmente expresarse con menos errores.

    Por otra parte, es interesante destacar que en el aprendizaje de la gramática existen unos estadios naturales que la enseñanza no se puede saltar. Por lo tanto, por mucho que en clase se expliquen determinados fenómenos gramaticales y se realicen ejercicios sobre ellos, los alumnos previsiblemente no los aprenderán (adquirirán un conocimiento instrumental de los mismos) hasta que hayan alcanzado el correspondiente estadio natural del proceso.

    Esta realidad nos lleva a otra no suficientemente ponderada a pesar de su obviedad: el conocimiento explícito de un fenómeno lingüístico no se corresponde automáticamente con la capacidad para usarlo. Los alumnos podrán demostrar un conocimiento declarativo de un fenómeno concreto (normalmente a petición del profesor), pero se mostrarán incapaces de aplicarlo espontáneamente en un uso natural de la lengua.

    About

    Profesor de Español Lengua Extranjera. Apasionado de la educación como única vía de mejora humana y social. Apenado con la democracia que nos ha tocado vivir. Creo que la tierra es un solo país. Me gustan las nuevas tecnologías, ya no tan nuevas, y todo lo que sale para ayudar a las personas.

    http://poezia.es

    3 Responses to Aprender gramática

    1. Carme Durán
      12 octubre, 2010 at 9:12

      En primer lugar, gracias por abrir un debate sobre enseñanza y aprendizaje de la gramática. Me da la sensación de que últimamente no se le presta demasiada atención, como si se tratara de un tema incómodo, no resuelto en las aulas (tanto de L1 como de le lenguas extranjeras).
      Como profesora de secundaria y como investigadora me he preguntado muchas veces para qué sirve la enseñanza explícita de la gramática, si repercute en la mejora de la recepción y producción de textos, y, por lo tanto, si repercute en el uso, en la mejora de las competencias comunicativas de los estudiantes que es, en definitiva, a lo que queremos llegar. Las investigaciones no son concluyentes al respecto. Ahora bien, sí que parecen dejar claro que la manera tradicional de concebir la enseñanza de la gramática como un saber que el profesor transmite al estudiante -a menudo a través del análisis morfosintáctico o de prácticas automatizadas como rellenar espacios en blanco, etc.- no parece que ayude demasiado puesto que lleva a los estudiantes a una separación entre saberes declarativos sobre la lengua y saberes procedimentales (aquello que saben decir sobre la lengua y aquello que saben hacer con esos conocimientos).
      La constatación de muchos docentes de que esta manera de enseñar cómo funciona el sistema lingüístico no es fructífera, ha derivado en una defensa de un enfoque comunicativo donde la gramática sólo se trabaja cuando pueden ser útil para una situación determinada. Ahora bien, este enfoque, muy atado al uso, no facilita abordar el conocimiento sobre la lengua de una manera sistemática. El problema que yo me planteo es como mejorar los textos escritos o los orales formales de los alumnos si no puedes utilizar un metalenguaje apropiado para ello que has tenido que sistematizar a través de una instrucción explícita. ¿Cómo le dices a una estudiante que no puede poner una coma entre el sujeto y el predicado si no tiene claro cuál es el sujeto y cuál es el predicado de una oración? ¿Cómo resuelves un problema de concordancia?
      Quizá la cuestión principal no es tanto si enseñar o no gramática de manera explícita, sino qué gramática se tiene que enseñar y de qué manera. Yo creo -y en eso trabajo en mi tesis doctoral- que hay que abrir nuevos caminos que establezcan una relación entre el uso y el conocimiento reflexivo y sistemático de las formas lingüísticas, que concilie el desarrollo de las competencias verbales y la adquisición de algunos conocimientos sobre la lengua (que permitan abordarla como objeto de estudio, como se hace con cualquier otra disciplina). Pero siempre a partir de la reflexión, es decir, a través de propuestas basada en el papel activo de los estudiantes, enfocando por ejemplo la enseñanza como un proceso de investigación sobre la lengua, de manipulación, de observación de cómo funciona esta herramienta que no sólo nos permite comunicarnos sino que modela nuestro pensamiento.

    2. 12 octubre, 2010 at 14:30

      Bueno, muchas gracias por expresarte libremente y con acierto, según mi opinión. No sé porqué siempre damos bandazos en filología y en cualquier epistemología. Nos cuesta salirnos de un mundo bipolar. En efecto no se trata de gramática sí o gramática no. Evidentemente, y te lo digo con 30 años de aula, si puedes expresarte claramente en la metalengua, se avanza mucho. Es decir, si un alumno te pregunta por qué ese “lo” y puedes responder: porque es CD u OD, la cosa se facilita un montón. Está claro. Lo importante es que el alumno sepa a qué te refieres cuando dices eso. Pero el tema trascendente es para mí, en secundaria, donde el público que tenemos es el que tenemos, ¿lo más importante es que se apropien de SU lengua hasta el dominio o el conocimiento memorístico-repetitivo de la estructura de la lengua?

      Es decir, lo que está en cuestión es en primer lugar afecta a la finalidad del aprendizaje y, por lo tanto, de la enseñanza. Si como dicta la lógica (y también hoy la ciencia lingüística) la primera prioridad es la comunicación, y con diferencia, entonces hay que plantearse de nuevo qué papel juega o debe jugar la gramática en el aprendizaje, y cuáles pudieran ser los mecanismos de adquisición más sostenibles, más significativos. Hay un montón de gramática que no necesita ser explicitada en sus entrañas para adquirirla. Un montón. Cantidad. Y hay además formas de presentarla (memorística o promovedora de la reflexión: información, comunicación, sentido), que no necesitan desplegar los temas completos implicados. Por ejemplo: “esto es una perífrasis; las perífrasis en español se dividen en …”, 5 días de perífrasis fuera de contexto.

      Y en definitiva, plenamente de acuerdo contigo cuando dices que lo importante o principal es “qué gramática enseñar y de qué manera”. Pleno acuerdo por esta vez.

      Un cordial saludo.

    3. Carme Durán
      12 octubre, 2010 at 15:17

      Es que, para mí, dominar la lengua, ser competente en el uso de la lengua oral y escrita, conlleva conocer algunos rudimentos de cómo funciona, pero ese conocimiento tiene que provenir de la reflexión, porque, como tú bien dices, de nada sirve explicar una perífrasis con actividades descontextualizadas. El alumno puede limitarse a responder a lo que le preguntan pero después no utilizarlo en sus construcciones. Lo que pasa es que me da la sensación de que se podría pensar que sólo con el uso podemos aprehender (con la idea de aprender pero también de incorporar) la gramática y no creo que eso sea así, puesto que requiere un nivel de abstracción que no se da fácilmente de manera espontánea. Creo que requiere una mediación por parte del docente, y una sistematización para que se pueda entender como elementos dentro de un sistema más o menos coherente. Es decir, que lo primero es la función comunicativa, pero que el trabajo sobre las distintas habilidades siempre tienen que ir acompañados de una observación de cómo funcionan los diferentes géneros discursivos, qué tipo de conectores son los más adecuados, qué tiempos verbales consiguen ordenar cronológicamente las narraciones… y para ello tienes que hablar de gramática.
      Por otro lado, creo que se tienen ciertos prejuicios con la gramática, quizá porque realmente se había perpetuado un sistema que ha dado unos resultados pobres. Decía Bosque que los alumnos aprender a etiquetar pero no a captar la relación que existe entre la forma y el sentido . Pero ello no quiere decir descartarla o hacerla aparecer sólo en algunas ocasiones. Creo que el problema radica también en definir qué entendemos por gramática.
      Ya ves que no acabaría nunca, que me animo… Gracias por abrir este debate tan sugerente. Espero que aparezcan más comentarios, discrepantes o no. Un saludo.

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *